El editor fotográfico / About photo editor

Hace unas semanas leía un post en FB del fotógrafo Arturo Rodríguez a propósito de la final del Mundial de Fútbol en el que hablaba de “la foto importante” y “la foto interesante” a raíz de la que ilustraba la portada del diario español La Razón en comparación con lo que el día posterior llevaban en sus tapas los principales medios escritos y digitales del mundo. Como bien apunta Rodríguez la foto que publicaron la mayoría de los diarios era la foto obvia, la que “hasta mi querida madre con una cámara habría hecho igual de bien” y no puedo estar mas de acuerdo con el; esto es lo que yo llamo una mera reproducción de la realidad, la foto correcta y para la que no hace falta ser ni fotógrafo ni nada. Por supuesto esto no significa que no haya que hacerla porque incluso en casos como los de un campeonato mundial de lo que sea el trabajo se reparte entre varios fotógrafos colocados en distintos lugares, así que al que le toque la foto del grupo celebrando no le queda mas remedio.

Pero lo importante aquí y que es a lo que en definitiva se refiere Arturo Rodríguez es a la importancia de un editor fotográfico y el peso que este tenga para en una reunión de primera convencer a los editores de colocar esa foto y no la que publicaría todo el mundo. Tengo una experiencia personal con una portada de Día de Reyes (de la que prometo hablar en un futuro próximo) y que debido a la falta de información -quizás intencionada- y a la inclinación fanática a la crítica fácil de la que somos propietarios devino en ataques casi personales que preferí obviar porque el ambiente llegó a un punto de contaminación en el que era mas sano dejar pasar el tiempo que intentar cualquier explicación. Por veraz o convincente que esta fuera ya se había dictado sentencia.

Volviendo al tema, además para tener esta foto de Macron celebrando, el editor debe darle libertad a sus fotógrafos para que hagan apuestas arriesgadas a veces con indicaciones directas sobre lo que se quiere en caso de que llegue a suceder, ya se sabe que vivimos de la imprevisibilidad pero hay que estar preparados cuando esta se presente. No me resisto a citar la explicación de Arturo Rodríguez sobre esta foto porque no podría resumirlo mejor “Esa foto habla de que han ganado el Mundial de Fútbol pero, también habla de orgullo nacional, habla de un presidente joven, enérgico y sin pudor a expresar su alegría por la conquista”.

A muchos desde la lejanía, estas palabras sobre la actitud del presidente nos podrían parecer incluso un poco soberbias desde el punto de vista del político pero estamos hablando del líder de uno de los centros políticos del mundo y cada gesto, cada palabra es importante por la carga simbólica que implica. Solo pensemos por un momento que esa foto se le hubiese hecho a Trump o Putin…es casi seguro que la repercusión de ese gesto fuese mayor y no siempre visto en positivo. También se debe tomar en cuenta el momento político de Macron: Además de la juventud y la energía de la que habla Rodríguez yo le sumo su poco tiempo en el cargo, la frescura de un ‘liberal de izquierdas’ si es que a Macron se le puede encasillar con exactitud en algún lado (aunque en la actualidad eso ha cambiado) pues todo esto, pienso yo, lleva inconscientemente a perdonar actitudes que en otros serían injustificables. Hay que decir también que el presidente francés rompió el protocolo habitual en este tipo de actos, llamados a guardar la compostura así hayas descubierto la cura contra el cáncer; tampoco es la primera vez que sucede, ya los entonces Príncipes de Asturias hicieron algo similar en el Mundial de 2010 cuando España se proclamó campeón.

Parafraseando a Arturo para hacer la foto de todos los jugadores reunidos  y celebrando solo hace falta una cámara “ni siquiera un fotógrafo” y un editor con ganas de llegar temprano a su casa. Pero para la de Macron celebrando puño en alto entonces sí hace falta un fotoperiodista no un fotógrafo sin mas y por supuesto un editor, uno de verdad, con cultura visual y respeto en las reuniones de primera. Los que hemos trabajado en diarios sabemos que esto es complicado porque estos amagos de editores ‘peleones’ suelen quedarse en intentos o con alguien de patitas en la calle en el peor escenario. Todo esto me retrotrae a un pensamiento que cíclicamente me ronda en la cabeza: ¿Hasta donde es responsable un fotógrafo de hacer una buena foto cuando se requiere algo mas que levantar una cámara y apretar un botón? De momento lo dejo ahí a ver si en breve traigo el ejemplo de los Reyes Magos.

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A few weeks ago I read a post in FB by photographer Arturo Rodríguez about the Final of the World Cup in which he spoke of “the important photo” and “the interesting photo” following the one that illustrated the cover of the Spanish newspaper La Razón in comparison with the main day of the world had written and digital media in their covers. As Rodríguez points out, the photo that most newspapers published was the obvious photo, the one that “even my beloved mother with a camera would have done just as well” and I’m agree with him, totally; This is what I call a mere reproduction of reality, the correct photo and for which it is not necessary to be a photographer or anything. Of course this does not mean that you do not have to do it because even in cases such as a world championship of whatever work is shared between several photographers placed in different places so that you touch the photo of the group celebrating no more remedy.

But the important thing here and what Arturo Rodríguez is referring to is the importance of a photographic editor and the weight that he has for a cover’s meeting to convince the editors to place that photo and not the one that would publish everything the world. I have a personal experience with a cover of Kings Day (of which I promise to speak in the near future) and that due to the lack of information – perhaps intentionally – and the fanatical inclination to the easy criticism of which we are owners became attacks almost personal that I preferred to ignore because the environment reached a point of contamination in which it was healthier to let time pass than to try any explanation. No matter how truthful or covincent was it, sentence had already been passed.

Go back to the topic, also to have this photo of Macron celebrating the editor should give freedom to their photographers to make risky bets sometimes with direct indications on what you want in case it happens, you know that we live in the unpredictability but you have to be prepared when it is presented. I can not resist citing Arturo Rodríguez’s explanation of this picture because I could not summarize it better. “That photo tells us that they have won the World Cup but, also speaks of national pride, speaks of a young, energetic and unashamed president to express his joy for the conquest “.

To many from a distance, these words about the attitude of the president could even seem a little arrogant from the point of view of the politician but we are talking about the leader of one of the political centers of the world and every gesture, every word is important for the symbolic charge that implies. Just think for a moment that the photo had been made to Trump or Putin … it is almost certain that the repercussion of that gesture would be greater and not always seen in positive. The political moment of Macron must also be taken into account: In addition to the youth and energy Rodriguez speaks of, I add his short time in office, the freshness of a ‘left liberal’ if Macron is it can accurately pigeonhole somewhere (although that has now changed) because all of this, I think, leads unconsciously to forgive attitudes that others would be unjustifiable. We must also say that the French president broke the usual protocol in this type of acts, called to keep the composure so you have discovered the cure against cancer; It is not the first time that happens, the Prince of Asturias did something similar in the 2010 World Cup when Spain was proclaimed champion.

Paraphrasing Arturo to make the photo of all the players gathered and celebrating, it only takes a camera “not even a photographer” and an editor wanting to get home early. But for the Macron celebratory fist held high then you need a photojournalist not a photographer without more and of course an editor, a real one, with visual culture and respect in the first meetings. Those of us who have worked in newspapers know that this is complicated because these feints of editors ‘quarrels’ usually stay in attempts or with someone fired in the worst scenario. All this brings me back to a thought that cyclically rings in my head: How far is a photographer responsible for taking a good picture when it takes more than just lifting a camera and pressing a button? By the moment I leave it there to see if soon I bring the example of the Kings Day.

Foto © Alexei Nikolsky/Sputnik/Krem/EFE